jueves, 2 de abril de 2015

Otoño

La tímida desnudez de los árboles, los matices de las hojas, próximos cadáveres que esperan ser estrujados por la crueldad de la insistencia de marcar el paso. El cielo un poco oscurecido que saca una lágrima de vez en cuando, la brisa empujando con desprecio el marrón, el amarillo y el anaranjado tirados en el suelo. Las verdes que se sujetan con fuerza para alegrar el paisaje, valientes sobrevivientes en conjunto con esas flores que se esconden y de vez en cuando se muestran a los destellos que intentan meterse entre los algodones superiores.

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"Erase un humano que, por un breve espacio de tiempo, pudo escuchar hablar a los animales. No ha dejado de llorar desde entonces."...